Hay que acelerar la transición hacia una industria electrónica más sostenible

Casi medio millón de teléfonos móviles se desechan todos los días en el mundo. Apenas el 15% son reciclados y el 85% acaban en el vertedero. Este año se generarán 65 millones de toneladas de basura “electrónica”, suficientes para llenar 200 rascacielos como el Empire State. Y eso por no hablar de la liberación tóxicos el mercurio, el plomo o el cadmio. O de la pérdida imperdonable de tesoros como el oro, el tungsteno o el tántalo…

Algo no funciona en la industria electrónica, que presume de ser la vanguardia tecnológica del planeta y que sin embargo sigue anquilosada en el modelo lineal del “usa y tirar”. En su reciente Guía de la Electrónica Verde, Greenpeace insta a uno de los sectores más contaminantes del planeta a subirse al carro de la economía circular y disminuir el impacto ambiental y social.

Fairphone se ha propuesto cambiar desde dentro la trepidante industria con una auténtica innovación: el móvil modular (desmontable, reparable y reciclable). El mallorquín Miquel Ballester, cofundador de la empresa social con sede en Holanda, interviene el 11 de noviembre en el festival Biocultura de Madrid para contar los cuatro años de “aventura” contra la corriente del teléfono “justo” (140.000 unidades vendidas) y …[Seguir leyendo en “www.elmundo.es”]

 

Por | 2018-04-20T14:33:41+00:00 noviembre 13th, 2017|noticias|Sin comentarios

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